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martes, 24 de abril de 2018

Formas de comprender y ayudar al alumnado con TDAH por parte del profesorado.

Una de las áreas donde más severo es el impacto del TDAH es en el entorno académico y especialmente en la etapa de primaria.  
Los niños y niñas pasan la mitad de sus jornadas en un centro escolar donde deben exponerse a múltiples retos socioemocionales, personales, físicos y académicos.
Es ahí donde ante las diferentes situaciones los niños con TDAH encuentran dificultades a las hora de encontrar apoyos, resolver los problemas, relacionarse de forma correcta, controlar sus impulsos, mantener un comportamiento y grado de atención adecuados en el aula, responder correctamente a los objetivos curriculares y expresar de forma clara sus necesidades.
Dadas estas dificultades, la necesidad de apoyo y ayuda externa son fundamental para que estos retos no se conviertan en enormes muros que los diferencien de los demás y los dejen atrás.


Formas de comprender y ayudar al alumnado con TDAH por parte de un profesor/tutor: 

1. Conocer la situación del alumno
El profesor debe estar informado o bien mostrar iniciativa de informarse sobre un alumno que muestre dificultades. Mediante reuniones con la familia, el profesor deberá estar al tanto del funcionamiento del niño, sus necesidades y sus puntos débiles así como de la forma de poder ayudarlo.
No dudar en el diagnóstico: Asumir su rol dentro del proceso y facilitar su ayuda a los diferentes agentes para la consecución de los objetivos.
Es importante que el profesor tenga conocimiento de si el alumno está siguiendo algún tratamiento, y de si existen indicaciones médicas específicas.

2. Profundizar en el conocimiento del trastorno
Como profesor, es esencial asumir la responsabilidad que supone ser educador de un alumno con dificultades. El profesor debe ser consciente de que su papel en el aula influye directamente no sólo en el aprendizaje del alumno sino también en su estado emocional, así como en su evolución y desarrollo positivo. Es por ello, que éste debe tener unos conocimientos básicos de cómo actuar con un alumno con TDAH.
Realizar cursos, hacer una formación autodidacta, promover cursos para el cuadro docente del centro, leer e investigar sobre el tema y acudir al servicio de orientación en busca de orientación y consejo son algunas de las pautas que debe seguir un profesor que quiera dar una buena respuesta educativa al alumnado con TDAH.

3. Establecer un vínculo profesor-alumno
Tener una relación positiva entre el alumno y el profesor: Más que ningún otro niño, los alumnos con TDAH necesitan de apoyos positivos, elogios y ánimos.
El profesor debe mostrar interés cuando el alumno esté trabajando en su mesa. Acercarse a su mesa habitualmente y preguntarle si tiene dudas o necesita apoyo, es una forma de darle seguridad al alumno y animarle a que siga trabajando.
También es importante de cara a evitar llamar la atención públicamente, comunicarse deforma discreta, casi invisible para el resto del grupo. Un chasquido de dedos o apoyar la mano en su hombro puede hacerle recuperar su atención. Es importante que el profesor acuerde con el alumno unas señas que hagan que el alumno comprenda que debe corregir algo o continuar con su trabajo.

4. Focalizarse en la autoestima
Aceptar las dificultades. Tratar con normalidad las dificultades sin darles excesiva importancia tanto de cara al alumno como de cara al grupo. Recordar públicamente que nadie es perfecto y que todo el mundo lleva su ritmo.
Identificar los esfuerzos. Recordarle al alumno tanto en privado como públicamente, que su intervención ha sido muy buena, que su colaboración ha sido muy positiva para el resultado, que el esfuerzo es notable y visible, que el cambio de actitud y comportamiento es algo que todo el mundo está valorando muy positivamente, etc. 
Intentar modificar el lenguaje. Procurar expresarse de manera más positiva evitando expresiones como "Bien, pero lo puedes hacer mejor". Es preferible usar expresiones como: "Muy bien. La próxima intenta mejorar esto". Cambiar los mensajes negativos por mensajes de ánimo para el futuro.

5. Favorecer la integración
El profesor debe promover actividades y tareas donde el alumno con TDAH pueda destacar positivamente a los ojos del grupo (destacar sus destrezas).
También debe favorecer la inclusión dentro del grupo con actividades y dinámicas grupalesdándole un papel importante dentro de éste. Así el alumno integrado en el grupo colaborará para la consecución de objetivos conjuntos compartiendo el éxito del resultado con sus compañeros. 

 6. Normalizar las dificultades
Promover la lectura en voz alta aunque tengan dificultades al leer, se equivoquen, corran, etc. Hay que darles tiempo para poder rectificar, repetir, sin presionar ni comprar, ni infundir miedo al error. No sólo los alumnos con TDAH tienen dificultades al leer, por lo que la lectura en voz alta ayudará a desestigmatizar que sólo el alumno con TDAH tiene dificultades.

7. Adaptarse a sus necesidades
Sentarle en un lugar tal que le podamos supervisar sin necesidad de levantarnos, situándole además lejos de distracciones (ventanas, ruidos, puerta...) y junto a compañeros en los que se pueda apoyar para copiar o completar las tareas a realizar o apuntes.
Las instrucciones deben darse con proximidad física y con contacto ocular, de una en una, de manera concisa, clara y asegurándose siempre de pedirle feedback (asegurarse de que ha entendido, pidiéndole que lo repita).
Si el profesor identifica que el alumno necesita de medidas que vayan más allá de sus competencias en el aula, deberá informar al orientador para trazar un plan más específico.



Fuente: Sara Ortega Tapia, Neuropsicóloga de Fundación CADAH.

martes, 7 de noviembre de 2017

Tipos de medicamentos para el TDAH



Si su hijo ha sido diagnosticado con el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), puede que esté preguntándose sobre los medicamentos para tratar el TDAH en los niños. 

Existen diferentes clases de medicamentos para el TDAH. Ellos actúan en la manera en la que algunas partes del cerebro se comunican entre si. Esto puede ayudar a mejorar el estado de alerta, la memoria funcional y a reducir la hiperactividad. A pesar de que estos medicamentos ayudan hasta cierto punto a la mayoría de los niños que tienen TDAH, no ayudan a aproximadamente un 20%.

Las dos categorías principales de fármacos para el TDAH son los estimulantes y los no estimulantes. Estos medicamentos, así como otros fármacos que son menos utilizados, se describen brevemente a continuación.

Esta información puede ayudarlo a que prepare las preguntas que le quiere hacer al médico de su hijo. Una vez que su hijo haya tenido una evaluación minuciosa para determinar si tiene TDAH, usted y el doctor pueden decidir qué medicamento para el TDAH podría beneficiar a su hijo, si ese fuera la opción. Para más información, vea un gráfico que muestra cómo funciona la medicación para el TDAH en el cerebro.

Medicamentos estimulantes

Los estimulantes son los medicamentos más frecuentemente recetados para tratar a chicos con TDAH. Se han venido usado desde los años sesenta. Se encuentran entre los tipos de fármacos más estudiados que se usan en chicos y adultos. Los estudios afirman que usualmente son seguros cuando se toman en las dosis prescritas, y que funcionan bien en aproximadamente un 70% a un 80% de los casos.

Los medicamentos estimulantes actúan sobre un neurotransmisor (químico cerebral) llamado dopamina, el cual tiene una función importante en la motivación y también ayuda a controlar las respuestas motoras y emocionales.

Los efectos de algunos estimulantes comienzan en un lapso de aproximadamente 30 minutos luego de tomada la dosis. Otros tardan de 60 a 90 minutos en hacer efecto.

La dosis de un estimulante que será efectiva en una persona no está necesariamente relacionada con su edad, su peso o la severidad de sus síntomas. Está más bien relacionada con el grado de sensibilidad que tiene el cuerpo de la persona hacia un medicamento en particular.
Los estimulantes pueden ser de acción rápida, lo que significa que usualmente las pastillas se toman dos o tres veces al día. O pueden ser de acción o liberación prolongada, lo que significa que las pastillas usualmente se toman una vez al día.

Abajo se listan los tipos de estimulantes más comúnmente usados para tratar el TDAH. El año indica cuando fue aprobado por Food and Drug Administration (FDA), y el arterisco significa que están disponibles en la presentación genérica. Tenga en cuenta que las presentaciones genéricas están etiquetadas con el nombre químico del fármaco, no con la marca comercial.

Tipo metilfenidato

De acción rápida:

Ritalin (1955)*
Focalin (2001)*
Methylin solución oral (2002)*
Methylin  (2003)*

De acción o liberación prolongada:

Ritalin –SR (1982)*
Metadate-ER (1999)*
Methylin ER (2000)*
Concerta (2000)*
Metadate-CD (2001)*
Ritalin-LA (2002)*
Focalin-XR (2005)*
Parche de Daytrana (2006)
Quillivant-XR (2012)
Quillichew-ER (2015)
Aptensio-XR (2015)

Tipo anfetamina

De acción rápida:

Dexedrine (1976)*
Adderall (1960)*
ProCentra solución oral (2008)*
Evekeo (2012)
Zenzedi (2013)

De acción o liberación prolongada:

Dexedrine Spansules (1976)*
Adderall-XR (2001)*
Vyvanse (2007)
Dyanavel-XR (2015)
Si su hijo toma algún medicamento para el TDAH, es importante que usted colabore estrechamente con el médico para ajustar la dosis y la hora a la que su hijo toma el medicamento de manera que se ajuste a sus necesidades. Por ejemplo, algunos niños puede que necesiten una dosis de acción prolongada seguida de una dosis de acción rápida para funcionar a lo largo del día y a la hora de hacer la tarea escolar al llegar a casa.

Las compañías de seguros médicos a menudo solo cubren el costo de los medicamentos en su presentación genérica. Para muchos, las presentaciones de medicamentos genéricas funcionan tan bien como los de marca. Sin embargo, FDA ha reportado que dos de las tres versiones genéricas de Concerta no son exactamente iguales al producto que tiene un nombre comercial.

Para los niños que tienen dificultad para tragar pastillas, algunos de estos medicamentos vienen en cápsulas que se pueden abrir y espolvorear sobre una cucharada de comida como compota de manzana, yogurt o helado. Otros vienen en forma líquida. También están disponibles parches para la piel de metilfenidato.

Medicamentos no estimulantes

Los medicamentos no estimulantes pueden ser beneficiosos en algunos casos de TDAH. Son utilizados mayormente en niños que no responden a los estimulantes o si estos les producen efectos secundarios.
A diferencia de los estimulantes, los medicamentos no estimulantes funcionan aumentando la actividad de la norepinefrina en el cerebro. Este es un neurotransmisor, que como la dopamina, está relacionado con la atención. Sin embargo, a diferencia de los estimulantes puede tardar de 4 a 6 semanas en verse los resultados.

Strattera (2002)
Tenex (1986)*
Intuniv (2009)*
Kapvay (2009)*

En ocasiones también se usan medicamentos antihipertensivos en el tratamiento del TDAH. Estos medicamentos son usualmente recetados para tratar la presión arterial alta o hipertensión en adultos, pero se descubrió que en algunos casos también reducen los síntomas del TDAH, específicamente la hiperactividad.

Efectos secundarios de los medicamentos para el TDAH


Todos los tipos de medicamentos para el TDAH pueden tener efectos secundarios. Por lo general, los efectos son temporales y pueden mejorarse al reducirse la dosis o cambiando la hora a la que se toma el medicamento. Los estimulantes pueden causar pérdida del apetito, problemas para dormir, pérdida de peso e irritabilidad o aumento de la ansiedad. Strattera puede producir naúsea, vómitos y somnolencia durante el día. Tenex, Intuniv y Kapvay pueden causar somnolencia y mareo.
Aunque existía el temor de que los estimulantes podían atrofiar el crecimiento de los niños, investigaciones recientes sugieren que los estimulantes usualmente no afectan cuán alto finalmente será el niño. Sin embargo, en algunos niños los estimulantes pueden causar un ligero retraso en la tasa de crecimiento.

En todos estos medicamentos, los efectos secundarios suelen ocurrir solo cuando el fármaco está activo en el cuerpo. Efectos secundarios graves o muy poco comunes de los medicamentos para el TDAH incluyen problemas cardíacos en niños que ya tienen defectos cardíacos. FDA recomienda que los familiares colaboren con los doctores para asegurar que el niño tenga un examen médico minucioso y se revise su historia médica antes de que se le administre cualquier medicamento para el TDAH.

La mayoría de los efectos secundarios de los medicamentos para el TDAH no son graves, pero cualquier efecto secundario debe reportarse al médico de su hijo. Es crucial trabajar de cerca con el médico o el profesional que prescribe la medicación para determinar el medicamento y la dosis que funciona mejor en su hijo. Este pendiente de cualquier señal de que la medicación de su hijo necesita ser ajustada, y hable con el médico si hay algo que lo preocupa.

Terapias combinadas: Medicamentos y actividades

Los medicamentos pueden ayudar a controlar los síntomas del TDAH, pero no son una “cura”. Si un chico deja de tomar su medicación, los síntomas volverán. Los expertos usualmente recomiendan una combinación de medicamentos y terapia conductual. Esta forma de terapia enseña estrategias a los padres y los maestros como el uso de recompensas y consecuencias para ayudar a los niños a reemplazar conductas negativas con positivas.
Si decide que su hijo tome medicamentos para el TDAH, prepárese para usar el método de ensayo y error. Puede tomar tiempo encontrar el medicamento adecuado o la dosis correcta. Observe a su hijo y pregúntele cómo se siente con el medicamento. Manténgase en contacto con el doctor y los otros profesionales de la salud que atienden a su hijo para encontrar la mejor solución para él.

Fuente: www.mundotdah.com

viernes, 19 de mayo de 2017

¿Son beneficiosos los spinners para niños con TDAH?

Repentinamente, ha surgido un juguete de moda que se llama spinner o fidget spinner. Este aparato está compuesto por un rodamiento central unido con otros rodamientos de tal manera que, cuando se hace girar, la inercia lo mantiene en movimiento más tiempo del que, en principio esperaríamos.
Su éxito es muy reciente y, en España, no he visto que haya sido relacionado con el TDAH, pero en Estados Unidos Amazon anuncia los spinners como aparatos útiles para la ansiedad, el TDAH, la concentración o el autismo. La web romper.com va más allá y afirma que la investigación muestra cómo los spinners aumentan la atención y la concentración y se pregunta qué tipo de spineers son más útiles para el TDAH, ¿los monocromo o los estampados?

¿Existe realmente investigación que indique que este tipo de aparatos son recomendables para los alumnos con TDAH? Pues si la hay, no la he encontrado. Además, siendo una moda tan reciente, sería extraño que se hubieran realizado publicaciones científicas sobre el tema ya que plantear, realizar y publicar una investigación es un proceso que dura varios meses, a veces hasta más de un año.
Algunos reportajes o noticias sobre los spinners que mencionan investigaciones acerca de sus beneficios citan estudios como el de Sarver et al. (2015) sobre la posibilidad de que la hiperactividad sea un mecanismo compensatorio, que ya fue comentado en el blog, el estudio de Artanto et al. (2015) sobre la relación entre movimiento y control cognitivo o alguno de los estudios, recientemente comentados, sobre los beneficios del ejercicio físico en el TDAH.
Lo que sucede es que en esas investigaciones no se utilizaron spinners. Lo que hicieron fue medir el movimiento corporal de los participantes con cámaras o acelerómetros o comparar a grupos que hacían deporte o actividad física regular con otros que no, pero no se les entregaba ningún dispositivo con rodamientos para manipular.
Al jugar con un spinner es el aparato el que se mueve, más que el alumno que lo utiliza. En una consulta de Live Science a Mark Rapport, uno de los autores de los estudios citados anteriormente, este afirmó que probablemente, los spinners actúen como distracción más que como ayuda a la concentración del alumnado con TDAH. Según este investigador, para utilizarlos no se requiere actividad motriz gruesa, que es la que parece incrementar la activación de las áreas cerebrales responsables de mantener la atención y, por otra parte, los spinners son una distracción visual.
En resumen, los fidget spinners pueden ser un juguete más o menos interesante, pero considerar que la investigación respalda su uso para ayudar a la concentración del alumnado con TDAH es extralimitarse, ya que los estudios que han encontrado una relación positiva entre actividad física y funcionamiento cognitivo han medido un tipo de movimiento más grueso o intenso.
Fuente: educaciontdah.wordpress.com

jueves, 16 de febrero de 2017

El Cerebro ejecutivo en el TDA-H

No todos los niños con Trastorno por déficit de atención e Hiperactividad (TDAH)  tienen dificultades sociales, problemas en el aprendizaje, problemas de ansiedad, estrés, depresión,  o presentan trastornos de la conducta, por lo cual, estos niños pueden tener el Síndrome de TDAH, pero ese síndrome NO va a generar impacto en su vida cotidiana y afectar a su calidad de vida y funcionalidad, con lo cual en estos casos: NO hay trastorno.
Esto es muy importante, porque hablamos constantemente del trastorno del  TDA-H y no debiera ser así, debiéramos hablar del Síndrome hiperactivo con déficit de atención y el trastorno va a depender de cada sujeto y sus circunstancias.
 La cuestión aquí sería ¿de qué depende normalmente el trastorno? En estos casos el trastorno va a depender por un lado; de su capacidad intelectual, a veces una capacidad intelectual muy potente puede ser un problema (una inteligencia al servicio de la falta de control, en la adolescencia, puede ser en lugar de un factor de prevención, puede ser un factor de riesgo para un niño con TDAH,) de su carácter; no es lo mismo un niño que sea internalizante (problemas de tipo introversión, afectivo, ansiedad, ..) a que presente problemas externalizantes o hacia afuera como falta de control (problemas de conducta, impulsividad, hiperactividad, agresividad..). En el caso del segundo grupo suelen más disfuncionales que los primeros y suelen demandar las familias más apoyos externos.



                                  
También va a depender de la expresión de los síntomas, esto es, que no todos los niños con TDAH se expresan de la misma manera, la expresión de los síntomas es totalmente diferente en cada niño.
Estamos siempre buscando el estándar del niño con TDAH, y no existe un perfil único o un perfil estándar de TDAH. La expresión y la respuesta conductual, emocional, académica, social y familiar es diferente en cada niño. Pero, ¿Qué mecanismos son entonces los que fallan en el TDAH? La respuesta a esta pregunta es: el área frontal del cerebro.
Es en esta zona donde se localizan las funciones superiores del ser humano. Aquellas funcionen que regulan las conductas más complejas: planificación, organización, secuenciación, relaciones causales, el razonamiento, el pensamiento deductivo, etc, es decir, aquellas funciones superiores y ejecutivas.
La configuración de las funciones del cerebro está determinada por su localización.  Las conductas reflejas, e instintivas se localizan en la parte inferior, en el Cerebro Instintivo, áquel que que regula las conductas de supervivencia. El Cerebro Emocional es el cerebro que se dedica a procesar las emociones: la ira, la rabia, la alegría, el deseo, etc. Se activa en situaciones de placer, alegría, tristeza, pena, etc. La regulación de estas emociones estaría a cargo de la tercera entidad de la que se compone el cerebro:

El Cerebro ejecutivo
Es el más desarrollado y complejo. Es el cerebro que estamos midiendo cuando hacemos las pruebas de capacidad intelectual. Lo que hacemos es medir las consecuencias (anticipar las consecuencias de mis actos o de mis pensamientos y las respuestas de los demás), la capacidad para concentrarnos y focalizar la atención (y nos permite establecer un plan de acció), dirigirnose a ese plan de acción con perseverancia y con voluntad,  tolerar la frustración, e inhibir tanto la conducta como las emociones y las pulsiones.
Pues bien, todo lo desarrollado anteriormente se resume en que, todo depende de los lóbulos frontales y más concretamente de la zona prefrontal, centro neurálgico del comportamiento dirigida. Pero haciendo referencia a la inteligencia ejecutiva, se puede decir, que es quién recibe las propuestas, las ocurrencias, las presiones la inteligencia generadora, seleccionándolas y comparándolas según en el momento donde se encuentren.
Los lóbulos frontales (y prefrontales) tienen una gran importancia  en el organismo, que se ha ido investigando durante mucho tiempo. He aquí donde está la cuestión, donde hemos dado un gran salto evolutivo, porque hemos pasado de ver el mundo a través de las representaciones mentales y hemos conseguido la capacidad de cambiar el mundo a partir de representaciones mentales.
Por tanto los niños con TDAH inicialmente son muy capaces cuando no hay afectaciones a nivel de inteligencia,  pero cometen errores continuamente y no aprenden de ellos, por lo están continuamente generando trastornos, es decir, sus herramientas cognitivas no le permiten adaptarse al entorno, lo que entendemos por inteligencia práctica o funcionalidad.
Dentro de estos Sistemas Ejecutivos, están los Sistemas de Atención, y dentro de los de atención están los Sistemas de Concentración, en los Sistemas de Atención, estos niños no tienen ningún problema, sino que el problema radica en el primero y por tanto interfiere en el segundo y el último.      
         
El Sistema de Alerta Atencional (Sistema Atencional)
Es lo que nos permite atender a todo a la vez sin concentrarme en nada en concreto. Es decir, atendemos a todos los estímulos del entorno a modo de barrido pero sin focalizar la atención en ninguno en concreto. Esta capacidad de inhibir los estímulos "irrelevantes" es una respuesta adaptativa innata, si focalizásemos toda nuestra atención en todo lo que ocurre a nuestro alrededor, nuestra capacidad para procesar la información y elaborar respuestas se saturaría y dejaríamos de ser funcionales. Por ello, nuestra atención se focaliza de manera natural al hacer estos barridos sólo en aspectos que consideremos importantes, llamativos, de supervivencia, atractivos, motivantes, o que de manera voluntaria hacemos el esfuerzo por focalizar la atención en la tarea sobre la que vamos a trabajar, etc.    
Por eso es imprescindible corregir el mito de que los afectados por TDAH que presentan déficit de atención tienen problemas para atender. Esto no es así, es más, son especialistas en la atención como se puede observar en algunas situaciones donde ante estímulos atractivos son capaces de mantener l atención sostenida durante tiempos muy prolongados) sino que tienen dificultad en la Concentración, en la Organización, en la Planificación, en la perseverancia, en la Capacidad de Esfuerzo, en la Voluntad, en la Capacidad de Inhibirse, tanto su pensamiento como su conducta, pero no en la capacidad para atender, al revés, son monstruos atendiendo.
Es decir, estos niños no presentarían ningún trastorno ni problema académico, si la información y las materias académicas, se les presentasen  de forma distinta como los soportes audiovisuales (documentales, películas, programas, pizarras digitales, realidades virtuales).
En estos casos estos niños no tendría problemas para atender, no les generaría fatiga, ofrecería mucha menos resistencia y además podrían operar con esa información. Por el contrario estamos dedicando mucho tiempo, muchas horas y mucha energía, mucho desgaste y mucho roce en utilizar materiales analógicos y tradicionales,  que suponen barreras atencionales, estimulares y motivacionales para este tipo de niños.
Por tanto, esta sería una estrategia en la medida de lo posible para fomentar y ampliar el rendimiento atencional y de concentración en estos niños con TDAH, pero siempre llevándolo a cabo, monitorizado por el adulto, con una estrategia docente detrás, y con unos objetivos claros de aprendizaje.

BIBLIOGRAFÍA
José Ramón Gamo. "Medidas de Intervención en el aula y estrategias para padres I". Director técnico de la Fundación Educación Activa, director pedagógico del centro CADE. 

jueves, 22 de diciembre de 2016

Consejos para la navidad con niños con TDAH

Consejos para la Navidad con niños con TDAH




Os presentamos una serie de ideas y recomendaciones para hacer que las fiestas navideñas no se
 conviertan en una época estresante, sino en unas vacaciones para disfrutarlas de verdad:

Estructurar el tiempo

Los síntomas del TDAH no se van de vacaciones. Aunque los niños no tengan que ir al colegio siguen siendo hiperactivos. No olvidéis que durante las vacaciones, el hecho de tener el tiempo menos estructurado puede hacer que los síntomas sean más evidentes.
Planificar las actividades
Planificar y estructurar el tiempo de vacaciones le ayudará a no tener que improvisar lo que tiene que hacer.

Hacer un calendario para las vacaciones

Preparad un calendario para los días de vacaciones y ponedlo en un lugar visible. Incluir los días festivos, celebraciones familiares, visitas, excursiones y otras actividades.

Mantener la rutina

Mantened sus rutinas en todo lo posible. Es importante planear las actividades en función de las costumbres de vuestro hijo. Mantened los horarios de comidas y sueño.

Explicar qué vais a hacer

Informadle de las actividades, especialmente aquellas que sean diferentes a las habituales y le saquen de su rutina. Explicarle qué es lo que se hará, dónde, con quién y lo que durará. Especialmente de aquellas situaciones en las que le pueda resultar más complicado comportarse.
Actividades sí, pero no en exceso
No le sobrecarguéis de actividades. Un exceso de actividades puede estimularle demasiado. El cansancio y la excitación pueden empeorar los síntomas del TDAH.

Tener paciencia
Recordad que aunque esté de vacaciones, lo que le ocurre a vuestro hijo no es voluntario ni intencionado. Conviene ser comprensivos con ellos en unos días tan especiales.

Hacerle ver que los comportamientos tienen consecuencias

Dadle instrucciones breves y sencillas para que le resulte más fácil de entender. Aclaradle las consecuencias de su comportamiento, tanto del adecuado como del inadecuado.

Ayudar en los preparativos Navideños

Implicad a vuestro hijo en los preparativos de la Navidad. Fomentadle que participe en la elección de las actividades, que colabore en los adornos, envolviendo regalos, e incluso en la preparación de alguna comida sencilla.

Administrar los regalos
Abrid los regalos en algún lugar tranquilo. Todos los regalos juntos pueden ser una tentación irresistible. Ayudadle a que los abra de uno en uno. Permitid que sea el propio niño sea el encargado de repartir los regalos y que ayude a envolverlos.
No abusar de los dulces
Cuidado con los dulces navideños. El aburrimiento y la impulsividad pueden hacer que se abuse de los dulces.

No abandonar el tratamiento farmacológico

Seguid las indicaciones del médico en cuanto a la medicación, no la abandonéis por vuestra cuenta pensando que en vacaciones no es tan necesaria por no haber tantas responsabilidades pues son días con muchas distracciones, menos rutinas, menos organización y precisamente a lo mejor, la medicación se hace más necesaria.
Tiempo para descansar
Descansad. Es muy importante os toméis algún tiempo de descanso.


Antonio Pelaz Antolín - Psiquiatra infantil del Hospital Clínico San Carlos-Madrid

Navidad y TDAH: recomendaciones para los padres

¿Qué regalos comprarle al niño con TDAH?

En sentido general, la tendencia a comprar muchos regalos para los niños por la Navidad no es positiva ya que en esta época se deben priorizar otros valores más allá del consumismo, como la importancia de estar en compañía y compartir. De hecho, cuando los niños reciben muchos juguetes los valoran menos y se aburren rápidamente de ellos.
Por eso, el año pasado el Instituto de Rehabilitación Neurológica NeuroMadrid recomendó que a los niños que sufren TDAH no se les debe comprar más de tres juguetes. De esta forma los padres se cercioran de que sus hijos pueden disfrutar realmente de cada uno de los regalos, sobre todo teniendo en cuenta que a estos pequeños les resulta difícil mantenerse concentrados en una sola actividad.
Los rompecabezas y los juegos de construcción favorecen la atención y la concentración, aunque los libros de cuentos también son una excelente opción. Otras alternativas son las pinturas, las pastas para modelar y cualquier juego que estimule las habilidades manuales y fomente la creatividad. También son recomendables los juegos competitivos, como las cartas, el dominó, el parchís y las damas, ya que estos brindan la posibilidad de enseñarle al niño a cumplir las normas y esperar su turno.
Cinco consejos para manejar el TDAH durante las fiestas de Navidad

1. Estructurar el tiempo

Por desgracia, la hiperactividad y la impulsividad no se van de vacaciones. El hecho de que los niños no tengan que ir al colegio no hará que sean menos hiperactivos e incluso es probable que el aburrimiento exacerbe los síntomas. Por eso, es importante que estructures el día del niño, planificando diferentes actividades que le ayuden a mantenerse entretenido.
2. Hacer un calendario
Si soléis tener una agenda navideña muy apretada, es conveniente crear un calendario para las vacaciones y colocarlo en un lugar visible de la casa. De esta forma el niño sabrá de antemano qué actividades hay planificadas. Al levantarse, puedes explicarle qué vais a hacer ese día, con quién y cuánto durará, así el pequeño podrá formarse una idea de lo que le espera y ajustar mejor su comportamiento.

3. Mantener la rutina

Aunque la Navidad es una época de celebración y vacaciones, conviene mantener en la medida de lo posible la rutina del pequeño, sobre todo en lo que respecta al sueño y la alimentación. De esta forma el cambio será menos brusco y le costará menos regresar al colegio cuando comiencen las clases.

4. Planificar un tiempo para el descanso

La Navidad suele ser una época muy movida pero los niños con TDAH también necesitan descansar y pasar tiempo con sus padres con tranquilidad. Por eso, tampoco se recomienda recargar las jornadas de actividades que pueden terminar provocando una sobreexcitación que empeore los síntomas. Al mediodía o en la tarde podéis dedicarle unas horas a leer, preparar una receta deliciosa o ver un filme.

5. No abandonar el tratamiento farmacológico

Si el niño está bajo tratamiento farmacológico, la Navidad no es una excusa para abandonarlo. De hecho, muchos padres se ven tentados a dejar de darles el medicamento porque piensan que al no estar en el colegio, no lo necesitarán. Sin embargo, en estas fechas hay muchos cambios, menos rutinas, menos organización y más distracciones, por lo que la medicación sigue siendo necesaria.


Fuente: www.etapainfantil.com

jueves, 10 de noviembre de 2016

TDAH en la familia


            Convivir con el TDAH puede resultar complicado. El TDAH y la forma en la que se manifiesta pueden tener un impacto negativo significativo en la vida del paciente y también en la de su familia. Es frecuente que se genere un mayor nivel de estrés en el ambiente familiar entre padres e hijos e incluso entre hermanos. Comprender mejor cómo afecta el TDAH y aprender a gestionar su impacto en el hogar, ayudarán a crear un ambiente de convivencia más sano, agradable y beneficioso para todos.


Cuando los padres padecen TDAH
Según algunos estudios, las madres que padecen TDAH suelen reportar con más frecuencia depresión, ansiedad, baja autoestima y mayor nivel de estrés, así como menor capacidad para hacer frente a las exigencias propias de la familia.
Por otra parte, otros estudios, han demostrado que cuando el padre está involucrado en la educación de los hijos, la educación es más efectiva. Sin embargo, cuando el padre padece TDAH su participación en la educación aún siendo igualmente importante puede resultar más inefectiva, posiblemente por su falta de habilidad para ser consistentes.

Relación entre los padres de niños con TDAH
Como consecuencia del estrés asociado al comportamiento de los niños con TDAH los padres muchas veces se sienten insatisfechos, con baja autoestima y tienen serias dudas de su capacidad para ejercer su función. Por lo tanto, pueden aumentar los problemas matrimoniales entre los padres, observándose un número de separaciones y divorcios superior que en las familias sin niños con TDAH.

Por otro lado, los padres pueden tener menos tiempo para ellos mismos, para organizar actividades al margen del cuidado del niño, y resulta complicado que otros familiares quieran hacerse cargo del cuidado del niño.
Toda esta presión parece repercutir en la convivencia de la pareja y que en conjunto, el estrés soportado por los padres conduzcan a un mayor riesgo de padecer trastornos psiquiátricos, como la depresión o el abuso de alcohol, entre otros.

Hermanos no TDAH
Los hermanos del niño con TDAH sienten con frecuencia tristeza, preocupación o manifiestan nerviosismo, en parte porque la dinámica familiar puede estar dirigida por la situación del hermano con TDAH, o porque en ocasiones se espera de ellos que le cuiden, y en otras, porque el comportamiento del niño con TDAH puede ser agresivo o caprichoso, lo que hace que la relación sea complicada.

Entre los problemas que surgen entre hermanos destacamos los siguientes:

Envidia
El niño con TDAH tiene envidia de las oportunidades y los éxitos en el colegio conseguidos por sus hermanos. De igual manera, los hermanos pueden tener envidia de la menor disciplina que se le impone al niño con TDAH y de la atención adicional que le prestan los padres.

Resentimiento
Los hermanos pueden estar resentidos porque al niño con TDAH se le trata de forma diferente y porque sus padres tienen poco tiempo para ellos. De igual manera, el niño con TDAH puede estar resentido con sus hermanos porque, a la inversa de lo que hemos explicado antes, a sus hermanos les permiten hacer cosas que ellos no pueden hacer.

Baja autoestima
El niño con TDAH puede tener una baja autoestima, sobre todo en comparación con sus hermanos/as. También los hermanos pueden tener la autoestima baja si experimentan el estigma asociado a la enfermedad de su hermano.

Ira
Las diferencias, ya sean reales o percibidas por el niño con TDAH en comparación con sus hermanos/as, pueden provocar ataques de ira que a veces son muy perturbadores. También el comportamiento del niño con TDAH puede llevar a enfrentamientos con sus hermanos.

Intento de llamar la atención

Los hermanos ven la atención que se presta al niño con TDAH, por lo que pueden imitar sus comportamientos para obtener tiempo y atención de sus padres.

*www.tdahytu.es