lunes, 14 de septiembre de 2015

TDAH y comienzo de curso: pautas para el éxito familiar

El comienzo del curso escolar es un camino difícil en muchas ocasiones tanto para los niños como para las familias, por la cantidad de cambios que se experimentan de golpe: cambio de horarios, rutinas diferentes, aumento de la exigencia, etc. Por ello, pretendemos dar unas pautas para poder facilitarlo en la medida de lo posible, y que la transición del verano a `la vuelta al cole` sea lo más satisfactoria posible para todos. En primer lugar es prioritario pensar en las actitudes, hechos o comportamientos del año anterior, tanto en los que queremos mantener como en los que queremos cambiar. A continuación veremos algunos puntos sobre los que suelen presentar más dificultades los niños con TDAH y también sobre los que las familias tienen más dificultades para intervenir. TDAH RUTINA FAMILIAR Empezaremos por lo prioritario, el sueño. Si un niño no descansa bien, es casi imposible que esté a pleno rendimiento desde que se levanta hasta que se acuesta. Debemos pensar que a lo largo del día los niños pasan horas en el colegio, luego realizan actividades extraescolares, más estudio en casa, responsabilidades en el hogar, etc. Sinceramente su carga resulta en ocasiones muy pesada, y más aún si no ha descansado lo suficiente. Por ello, es importante que la rutina para ir a la cama se intente establecer desde lo más pequeños posible, para que se acostumbren a ella, ya que conforme van creciendo van exigiendo más tiempo despiertos. Una buena idea puede ser preparar todo el prólogo que antecede al irse a la cama: la ducha, cena en familia, tiempo para charlar, ver la tele, etc. Cada familia debe decidirlo en función de su propio sistema, pero puede ser una buena rutina que, con el tiempo, el niño interiorizará y podrá ejecutar sin dificultades. Una vez que el niño está descansado, es hora de pasar a la rutina de las mañanas en casa. Esta es una situación ante la que los padres casi siempre presentan dificultades: `No da tiempo de nada, pierde mucho tiempo en desayunar y vestirse, tengo que recordarle todo, etc.`. Ante estas dificultades, nuestra respuesta es parar, pensar, meditar y organizar. Puede ser que estemos exigiendo muchas cosas al niño por la mañana (hacer la cama, recoger el cuarto, guardar la ropa, asearse, vestirse, desayunar, recoger el desayuno, etc.) Por ello, lo primero es pensar qué es capaz de hacer el niño, y hacer bien en el tiempo que tiene por la mañana. Una vez que lo tengamos meditado, será el momento de planificar: debemos establecer las rutinas diarias (y mantenerlas) para que poco a poco se vayan convirtiendo en hábitos. Es importante que intentemos planificar la rutina para que el niño tenga éxito, es decir, para que lo que propongamos sea capaz de alcanzarlo, porque de lo contrario, surgirá la frustración tanto en él como en los padres y no será en absoluto algo placentero para comenzar el día. Conforme el niño vaya mejorando, podremos ir incluyendo más rutinas en la mañana, pero debemos asegurarnos antes de que las que había propuestas han sido totalmente interiorizadas. Aunque de manera diferente, la rutina de la tarde también puede presentar un quebradero de cabeza para muchas familias. Actividades extraescolares, la merienda, la hora de estudio, etc. Por ello, al igual que por la mañana, es importante una buena planificación. Siempre que sea posible, es recomendable que el tiempo dedicado al estudio sea siempre en el mismo horario, con el fin de crear una rutina y que los niños se acostumbren a ella. En los casos en los que sea posible, es recomendable comenzar a edades tempranas, a partir de los cinco años más o menos, con un tiempo de dedicación en casa para este fin. Indudablemente, a estas edades comenzaremos con tiempo de lectoescritura, pero con ello iremos implantando el hábito que, con el paso a cursos posteriores, se irá aumentando también la exigencia académica. La hora de la merienda puede establecerse como mejor convenga por horarios; puede ser el paso previo al tiempo de estudio o tomarse como descanso en el mismo. No debemos olvidar, que la planificación del estudio debe ser realizado en función del curso escolar, teniendo en cuenta la preferencia y dificultades de las asignaturas del niño, el tiempo de dedicación a cada una y su nivel de autonomía. Este último aspecto es muy importante que sea recalcado, puesto que si habituamos al niño a que cuente siempre con nuestro apoyo en el estudio, indudablemente se va a acostumbrar a ello, y conforme vaya creciendo se nos hará más complejo retirar ese apoyo y que él realice el trabajo de manera autónoma. La planificación del ocio también es algo fundamental, puesto que si no es un aspecto que tenemos en cuenta, con la `locura` del día a día es sencillo que no tengamos tiempo para él. Por ello, debemos planearlo, tanto el tiempo para pasar en familia, con la pareja o tiempo para nosotros mismos. Ver la tele, pasear, charlar, etc. la acción ya dependerá de cada familia, pero no olvidéis que es prioritario tenerlo en cuenta para desconectar de lar rutina diaria, descansar y cargar las pilas. Evidentemente, cada familia presenta dificultades en aspectos diferentes, y ante las dificultades puede acudir a profesionales que les guíen y asesoren en función de cada caso personal. Para ello, acude a tu asociación o profesional más cercano. Rocío Meca Martínez. Especialista en Pedagogía Terapéutica de Fundación CADAH.

lunes, 27 de julio de 2015

TDAH: Guías y publicaciones de la Dra. en Pedagogía Isabel Orjales

Doctora en pedagogía y Master en Educación Especial, desarrolla su trabajo como profesora de la UNED y en el Instituto para la Investigación y Atención Psicopedagógica (Child Instituite). Autora de varios libros y diferentes programas y artículos sobre TDAH la Dra. Orjales ha centrado su actividad profesional en estos niños y adolescentes así como en la orientación de sus familias y profesionales del ámbito de la educación y la salud. TDAH: Estrategias para la mejora de la conducta y el rendimiento escolar del niño con TDAH en el aula Manual para padres y educadores Problemas de conducta en el niño con TDAH: Estrategias de Intervención en el aula Relación de los libros en los que ha colaborado Isabel Orjales Villar:
"Déficit de Atención con Hiperactividad". Manual para padres y educadores" Editorial : CEPE. Madrid. Autora:Isabel Orjales Villar. Año 1.999 TITULO:"Programa de entrenamiento para descifrar instrucciones escritas. Indicado para niños y niñas impulsivos y con Déficit de Atención con Hiperactividad" Editorial CEPE. Madrid. Autora:Isabel Orjales Villar. Año 2000 TITULO: "Programas de intervención cognitivo-conductual para niños con Déficit de Atención con Hiperactividad" Editorial CEPE. Madrid. Autores: Isabel Orjales Villar y Aquilino Polaino-Lorente. Año 2001 TITULO:"Manual de Hiperactividad infantil" Editorial: Unión Editorial. Madrid. Autores:Isabel Orjales Villar, Aquilino Polaino-Lorente, Carmen Ávila Encío, Javier Cabanyes, García Villlamisar, y Moreno C. Año 1997 TITULO: "Practicar la lectura sin odiar la lectura. Guía práctica para padres con hijos que sienten rechazo a la lectura." Editorial CEPE Madrid Autora: Isabel Orjales AÑO 2006 TITULO:"Programa de Entrenamiento para Descifrar Instrucciones Escritas" Editorial: CEPE Madrid Autora: Isabel Orjales AÑO 2003 TITULO: "Programa de mantenimiento para descifrar instrucciones escritas con contenido matemático 1. Editorial CEPE Autora: Isabel Orjales AÑO 2008 TITULO:"Programa para el entrenamiento en planificación." Editorial : CEPE Autora: Isabel Orjales AÑO 2008

viernes, 9 de enero de 2015

Relajación para niños con TDAH

RELAJACIÓN PARA NIÑOS CON TDAH
1.- Posibles problemas: Uno de los principales problemas con los que nos podemos encontrar en el entrenamiento es la timidez del niño, que se muestra en los ejercicios de tensar y relajar (especialmente la cara). Pueden reírse y encontrar jocoso el ejercicio, sin embargo lo más efectivo será ignorar las risas e indicar que se trata de parte del procedimiento y que deben continuar. 2.- Explicación: “Cuando te sientes alterado, tenso o nervioso, los músculos de tu cuerpo se ponen rígidos, tensos y duros. Si aprendes a saber que músculos son esos y a relajarlos, sabrás cuales son cuando te pase y sabrás relajarlos. Te sentirás relajado porque tus músculos están relajados. Nosotros vamos a enseñarte a saber esto pidiéndote que pongas los músculos rígidos y que luego los sueltes, los relajes... Así sabrás la diferencia que hay entre rígido y relajado, sabrás cuando estás tenso y cómo relajarte. Si aprendes a relajarte como te digo y luego practicas como te diré, sabrás relajarte en situaciones en las que este nervioso." En esta explicación lo más importante es incluir ejemplos relacionados con la vida del niño (ej. Te servirá relajarte cuando estés furioso con alguien para no entrar en una pelea o cuando estés nervioso). 3.- Tareas para casa: Hay que indicarle que trate de entrenar los métodos que le enseñamos antes y después de una situación que le ponga nervioso. Si esta nervioso porque tiene que ir al dentista y tiene miedo, que lo haga antes de ir y después de ir. Pero no hace falta que sean situaciones excepcionales, basta con que practique en situaciones cotidianas: ver un programa de televisión, hacer los deberes, jugar al fútbol, etc. En principio, si el niño quiere automatizar la técnica sería bueno dos veces al día, por la mañana antes de ir al colegio y por la tarde antes de hacer los deberes o en cualquier otra situación. A continuación se exponen las principales adaptaciones de la relajación aplicada a niños pequeños respecto a la de adulto: 1.- Instrucciones más simples y más cortas. 2.- Las sesiones deben de ser más cortas y más frecuentes para compensar la falta de atención del niño. Una sesión puede durar unos 15 minutos. 3.- Hay que controlar más los aspectos ambientales, puesto que los niños pequeños son más fácilmente distraibles. Se debe de intentar que la habitación no presente excesivos elementos distractores y que en la medida de lo posible sea silenciosa. 4.- La persona que enseña la relajación al niño debe ayudarlo físicamente, por ejemplo, cogerle el brazo para indicarle que lo ponga rígido y soltarlo para comprobar que está relajado. 5.- Es importante el modelado, por lo que ayuda la presencia de otro. 4.- Procedimiento. Comenzaremos relajando el cuerpo, realizaremos la técnica sentados cómodamente uno en frente del otro, con ropa cómoda que no apriete y en una habitación tranquila con buena temperatura y con luz ténue, podemos acompañar el procedimiento con música. Brazos: Estiro el brazo hacia delante poniendo el puño duro. Tenso durante unos segundos y relajo, hacemos hincapié en la sensación de tensión y en la de relajación para que el niño lo diferencie (está muy duro, ahora está muy relajado, el brazo me pesa no puedo moverlo…) Realizamos el ejercicio dos veces con cada brazo. Primero el derecho y después el izquierdo. Hombros: Subo los dos hombros hacia arriba, lo mantengo unos segundos y suelto los hombros. Se hace dos veces. Espalda: Hecho los dos brazos hacia atrás como si fuera a juntar las manos, mantengo unos segundos y suelto. Se hace dos veces. Abdomen: Aprieto muy fuerte la barriga, comprueba con tus dedos que tu barriga está muy dura. Igual que el anterior. Piernas: Estiro hacia delante la pierna con la punta del pie también hacia delante, mantengo unos segundos y suelto. Realizo la actividad dos veces con cada pierna. Todo junto: Relajo las piernas, brazos, hombros y abdomen a la vez. Tenso todas estas partes de la forma explicada anteriormente. Lo realizo solo una vez. Seguimos con la cara: Ojos: Apretar los dos ojos fuertemente, mantenemos unos segundos y soltamos. Dos veces. Labios: Juntar los labios y apretarlos fuertemente, mantenemos unos segundos y soltamos. Dos veces. Frente: Pon la frente como si estuvieras enfadado/a, arrugándola. Igual. Mofletes: Coloca la boca como si fueras a soplar. Igual. Orejas: Difícil. Concéntrate en ellas e intenta subirlas hacia arriba. No te preocupes sin lo consigues. Igual. Cuello: Apretamos los dientes muy fuerte. Igual. Todo junto: Intentamos tensar toda la cara junta, ojos, labios, frente, orejas y cuello. Lo realizo una vez. Después intento realizar cuerpo y cara y conjuntamente, tenso piernas, brazos, hombros, abdomen y la cara a la vez. Lo realizo una sola vez, insisto en la relajación de todo el cuerpo, cierro los ojos y noto como mi cuerpo está muy pesado y muy muy relajado no puedo moverlo. A continuación, realizo un masaje, cojo las piernas del niño/a y las balanceo lentamente comprobando si están flojas, hago también lo mismo con los brazos. Por último, realizo un masaje en la cara, con ambas manos realizo masajes circulares en las sienes, mofletes, frente y barbilla, mientras en niño/a permanece con los ojos cerrados.

TDAH Guía breve para padres

Esta guía tan interesante la encontrarás en el siguiente enlace: file:///D:/Mis%20documentos/PGP-Breve-para-padres_TDAH.pdf nter;">