viernes, 9 de enero de 2015

Relajación para niños con TDAH

RELAJACIÓN PARA NIÑOS CON TDAH
1.- Posibles problemas: Uno de los principales problemas con los que nos podemos encontrar en el entrenamiento es la timidez del niño, que se muestra en los ejercicios de tensar y relajar (especialmente la cara). Pueden reírse y encontrar jocoso el ejercicio, sin embargo lo más efectivo será ignorar las risas e indicar que se trata de parte del procedimiento y que deben continuar. 2.- Explicación: “Cuando te sientes alterado, tenso o nervioso, los músculos de tu cuerpo se ponen rígidos, tensos y duros. Si aprendes a saber que músculos son esos y a relajarlos, sabrás cuales son cuando te pase y sabrás relajarlos. Te sentirás relajado porque tus músculos están relajados. Nosotros vamos a enseñarte a saber esto pidiéndote que pongas los músculos rígidos y que luego los sueltes, los relajes... Así sabrás la diferencia que hay entre rígido y relajado, sabrás cuando estás tenso y cómo relajarte. Si aprendes a relajarte como te digo y luego practicas como te diré, sabrás relajarte en situaciones en las que este nervioso." En esta explicación lo más importante es incluir ejemplos relacionados con la vida del niño (ej. Te servirá relajarte cuando estés furioso con alguien para no entrar en una pelea o cuando estés nervioso). 3.- Tareas para casa: Hay que indicarle que trate de entrenar los métodos que le enseñamos antes y después de una situación que le ponga nervioso. Si esta nervioso porque tiene que ir al dentista y tiene miedo, que lo haga antes de ir y después de ir. Pero no hace falta que sean situaciones excepcionales, basta con que practique en situaciones cotidianas: ver un programa de televisión, hacer los deberes, jugar al fútbol, etc. En principio, si el niño quiere automatizar la técnica sería bueno dos veces al día, por la mañana antes de ir al colegio y por la tarde antes de hacer los deberes o en cualquier otra situación. A continuación se exponen las principales adaptaciones de la relajación aplicada a niños pequeños respecto a la de adulto: 1.- Instrucciones más simples y más cortas. 2.- Las sesiones deben de ser más cortas y más frecuentes para compensar la falta de atención del niño. Una sesión puede durar unos 15 minutos. 3.- Hay que controlar más los aspectos ambientales, puesto que los niños pequeños son más fácilmente distraibles. Se debe de intentar que la habitación no presente excesivos elementos distractores y que en la medida de lo posible sea silenciosa. 4.- La persona que enseña la relajación al niño debe ayudarlo físicamente, por ejemplo, cogerle el brazo para indicarle que lo ponga rígido y soltarlo para comprobar que está relajado. 5.- Es importante el modelado, por lo que ayuda la presencia de otro. 4.- Procedimiento. Comenzaremos relajando el cuerpo, realizaremos la técnica sentados cómodamente uno en frente del otro, con ropa cómoda que no apriete y en una habitación tranquila con buena temperatura y con luz ténue, podemos acompañar el procedimiento con música. Brazos: Estiro el brazo hacia delante poniendo el puño duro. Tenso durante unos segundos y relajo, hacemos hincapié en la sensación de tensión y en la de relajación para que el niño lo diferencie (está muy duro, ahora está muy relajado, el brazo me pesa no puedo moverlo…) Realizamos el ejercicio dos veces con cada brazo. Primero el derecho y después el izquierdo. Hombros: Subo los dos hombros hacia arriba, lo mantengo unos segundos y suelto los hombros. Se hace dos veces. Espalda: Hecho los dos brazos hacia atrás como si fuera a juntar las manos, mantengo unos segundos y suelto. Se hace dos veces. Abdomen: Aprieto muy fuerte la barriga, comprueba con tus dedos que tu barriga está muy dura. Igual que el anterior. Piernas: Estiro hacia delante la pierna con la punta del pie también hacia delante, mantengo unos segundos y suelto. Realizo la actividad dos veces con cada pierna. Todo junto: Relajo las piernas, brazos, hombros y abdomen a la vez. Tenso todas estas partes de la forma explicada anteriormente. Lo realizo solo una vez. Seguimos con la cara: Ojos: Apretar los dos ojos fuertemente, mantenemos unos segundos y soltamos. Dos veces. Labios: Juntar los labios y apretarlos fuertemente, mantenemos unos segundos y soltamos. Dos veces. Frente: Pon la frente como si estuvieras enfadado/a, arrugándola. Igual. Mofletes: Coloca la boca como si fueras a soplar. Igual. Orejas: Difícil. Concéntrate en ellas e intenta subirlas hacia arriba. No te preocupes sin lo consigues. Igual. Cuello: Apretamos los dientes muy fuerte. Igual. Todo junto: Intentamos tensar toda la cara junta, ojos, labios, frente, orejas y cuello. Lo realizo una vez. Después intento realizar cuerpo y cara y conjuntamente, tenso piernas, brazos, hombros, abdomen y la cara a la vez. Lo realizo una sola vez, insisto en la relajación de todo el cuerpo, cierro los ojos y noto como mi cuerpo está muy pesado y muy muy relajado no puedo moverlo. A continuación, realizo un masaje, cojo las piernas del niño/a y las balanceo lentamente comprobando si están flojas, hago también lo mismo con los brazos. Por último, realizo un masaje en la cara, con ambas manos realizo masajes circulares en las sienes, mofletes, frente y barbilla, mientras en niño/a permanece con los ojos cerrados.

TDAH Guía breve para padres

Esta guía tan interesante la encontrarás en el siguiente enlace: file:///D:/Mis%20documentos/PGP-Breve-para-padres_TDAH.pdf nter;">

viernes, 5 de diciembre de 2014

Mi experiencia en el curso: "Respuesta educativa para el alumnado con tdah"

El curso de "Respuesta educativa para el alumnado con tdah" comenzó en el mes de octubre. Hemos ido desarrollando los bloques de contenidos aproximadamente cada quince días, hasta llegar aquí, el Bloque 6 que corresponde con el final del curso.
Este curso me ha servido para recopilar toda la teoría sobre el trastorno de défit por atención y/o hiperactividad. También, he descubierto herramientas muy útiles aplicables al planteamentiento inicial de la intervención con este tipo de alumnos.
Mi experencia, en general, ha sido positiva aunque a veces no he sentido que las tareas se correspondieran con el aprendizaje y desarrollo de nuevos contenidos.
 
 
 

lunes, 24 de noviembre de 2014

Pautas para la evaluación de alumnos con tdah

PAUTAS para la EVALUACIÓN de ALUMNOS con TDAH
El alumnado con TDAH suele presentar grandes dificultades para mostrar los aprendizajes realizados a través de las pruebas de evaluación, debido a que:
·         Los problemas de atención ante tareas largas y complejas repercuten en sus dificultades para estructurar, organizar, planificar y relacionar la información. Un examen de matemáticas de dos horas constituye una prueba de atención sostenida muy exigente. No expresan los conocimientos de forma ordenada.
·         Pocas habilidades lingüísticas de narración escrita. El discurso suele ser pobre, desorganizado, exento de aspectos importantes y con detalles poco relevantes.
  • No identifican ni las ideas, ni las palabras clave de las preguntas.

  • La impulsividad provoca la precipitación en las respuestas. No gestionan bien su tiempo, dedican poco a los aspectos importantes y demasiado a los detalles.
PAUTAS GENERALES
Es importante no perder de vista sus dificultades y no examinarles de su TDAH:
  • No debe emplearse el examen como estrategia única de evaluación.
  • Emplear producciones de aula (trabajos, cuadernos, ejercicios, etc.) y datos de observación.
  • Considerar el no poner calificación numérica a todo, evalúe criterialmente, en términos de logro.
  • Consiga que la evaluación no suponga una afrenta a la valía del alumno o alumna. Recuerde que buscamos generar un patrón de atribución causal de tipo interno, variable y controlable. Además, debemos fomentar un autoconcepto académico positivo. El alumnado con TDAH suele mostrar sensaciones de falta de control, de inseguridad y una autoestima paupérrima en lo académico.
  • Ofrezca alternativas de evaluación. Si ofrece varios métodos de evaluación libremente elegidos, se sorprenderá de los resultados y no pondrá en juego la equidad de la evaluación.
  • Entienda la evaluación como un espacio de aprendizaje. Ofrezca feedback de calidad. Un examen, como toda tarea de evaluación, siempre debe ser corregido y los problemas detectados y subsanados.
  • Evalúe más el proceso que el resultado. Encontrará la causa de los problemas y podrá tener en cuenta y puntuar el proceso cuando el fallo ha sido un pequeño despiste, como un signo o un fallo en una cuenta.
  • Indique con toda la antelación posible las fechas de examen.
  • No poner más de un examen por día o muchos en una misma semana.
  • Evite pruebas extensas. Si tiene que realizar exámenes, hágalos de poco contenido y con más frecuencia. Un sólo tema en primaria y primeros cursos de la ESO.
  • Posibilidad de no incluir exámenes parciales aprobados en el examen de evaluación.
  • Si falló en una prueba, dele la oportunidad de mejorar su nota. Dejemos siempre una puerta abierta a la mejora, si no, nunca sucederá.
  • Darles más tiempo y ayudarles a controlarlo avisándoles del tiempo que les queda.
  • Posibilidad de terminar exámenes inconclusos con exposiciones orales.
  • Ir a lo importante, a los conocimientos centrales.
  • Reducir el número de preguntas y hacer preguntas más cortas.
MEDIDAS DE SUPERVISIÓN
Estas medidas tratan de supervisar la realización de la prueba y asegurarse de que han entendido todo:
  • Leer en voz alta las preguntas con el alumno/a y verificar que las entiende.
  • Permitir el acceso a las instrucciones.
  • Recordar al alumno/a que revise el examen antes de entregarlo y supervisar que han respondido a todas las preguntas. Suelen dejar algunas en blanco o se olvidan de contestar algún apartado, aunque sepan la respuesta.
  • Si no consigue centrarse en la pregunta, guiarlo para ayudarle a reconducir la atención, con instrucciones como: "Vuelve a leer", "párate y piensa", "estoy seguro de que lo sabes", "termina la pregunta", "¿qué te están preguntando?"
Teniendo en cuenta estas recomendaciones, podemos obtener una mejora importante en los exámenes del alumnado con TDAH. Con estas pautas podremos conseguir que estos alumnos y alumnas mejoren su rendimiento, constituyendo, en muchas ocasiones la diferencia entre el aprobado y el suspenso.

CUESTIONES DE FORMATO
Cierto tipo de preguntas o de exámenes son un laberinto cognitivo para ellas y ellos. Adaptar el formato y su organización puede ayudarles mucho:
  • Preguntas y enunciados cortos, concretos y simples, de una sola cuestión.
  • Evitar dar más de una instrucción o pregunta a la vez.
  • Una pregunta por renglón y por folio.
  • Resaltar en negrita las palabras clave que pueden ayudarle a mejorar su atención.
  • Si son preguntas abiertas de desarrollo, establecer una guía de la estructura.
  • Combinar diferentes formatos de preguntas en una misma prueba: preguntas abiertas, estructuradas y de opción múltiple tipo test.