jueves, 28 de enero de 2016

Diferencias entre el Tempo Cognitivo Lento y el Trastorno por Déficit de Atención – Hiperactividad.

El Tempo Cognitivo Lento (TCL) se define por un conjunto de síntomas conductuales: apariencia de somnolencia, soñar despierto, hipoactividad física, pobre iniciativa, letargo y apatía (Tirapu-Ustárroz et al., 2015).
El Tempo Cognitivo Lento es un término descriptivo no formalizado que se usa para identificar de mejor manera lo que parece ser un subgrupo de pacientes dentro del TDAH de subtipo inatento.
(Tirapu-Ustárroz et al., 2015)
Los síntomas del TCL no se encuentran a día de hoy específicamente reconocidos en los manuales médicos diagnósticos estandarizados (como el DSM y la CIE), por lo que los niños aquejados de TCL generalmente son diagnosticados y son tratados como pacientes TDAH de predominio inatento.
Pero las últimas investigaciones parecen indicar que el TCL se trata de un trastorno de atención propio, un trastorno psiquiátrico con entidad propia separado del Trastorno por Déficit de Atención – Hiperactividad. Sin embargo, tal y como sucede con diferentes trastornos psiquiátricos en los que se observa cierta comorbilidad, frecuentemente tienen lugar al mismo tiempo el TCL y el TDAH. De hecho, se calcula que el grupo de pacientes con TCL puede llegar al 30-50% de los diagnosticados de TDAH subtipo inatento.

Diagrama conceptual: comorbilidad Tempo Cognitivo Lento – TDAH. El grupo de pacientes con TCL puede llegar al 30-50% de los diagnosticados de TDAH subtipo inatento.
Los pacientes con un perfil más puro de TCL muestran una sintomatología contraria a aquellos pacientes con rasgos más clásicos del TDAH, en particular al compararlos con los TDAH de tipo hiperactivo y los TDAH de tipo combinado. Mientras unos parecen apocados, con poca energía y pasivos, los otros parecen impulsivos, con un exceso de energía y activos.
La traducción Tempo Cognitivo Lento procede del original en inglésSluggish Cognitive Tempo. Y el término sluggish carece de una traducción directa y unívoca al castellano, pero en nuestro idioma vendría a significar algo así como “estar en babia”, “estar en la inopia” y parecer inactivo, aletargado o perezoso.
Los niños TCL pueden buscar actividades o situaciones mentalmenteestimulantes. Ya que carecen del impulso interno necesario para estar activos por sí mismos, ansían actividades que desde fuera tengan aliciente, supongan un cierto desafío y les inciten a actuar (ej.: jugar a videojuegos). Es decir, es como si se beneficiasen de que su comportamiento viniese gobernado desde fuera por las características estimulares llamativas de la actividad y cuanto más excitante o interesante, tanto mejor.
Los pacientes TCL presentan un problema de memoria de trabajo. Tienen un problema para mantener en mente cierta información, realizar cierta operación y producir un resultado en ausencia de un soporte externo que facilite el procesamiento. El TCL estaría asociado con la región prefrontal del cerebro así como con variaciones en la disponibilidad de los neurotransmisores dopamina y noradrenalina.
Los niños con este perfil tienen dificultades en tareas de razonamiento abstracto, de lectura y de cálculo. Su pensamiento es más desorganizado. El perfil cognitivo se caracteriza por la inatención y más en particular en las tareas de atención sostenida, es decir, en aquellas que exigen mantener el estado de concentración por largos períodos de tiempo.
Suelen mostrar errores frecuentes al realizar las tareas escolares y los deberes. Tienen un bajo rendimiento académico y un bajo aprovechamiento del tiempo de estudio. A pesar de que muchos neuropsicólogos estemos tentados intuitivamente de considerar que la velocidad de procesamiento está afectada en el TCL, dicha hipótesis no ha sido aún confirmada al menos tal y como la evalúan las diferentes pruebas estandarizadas al uso.
El TCL se asocia con alteraciones de tipo internalizante como la depresión y la ansiedad. Socialmente pueden tender a cierto aislamiento, con baja capacidad de liderazgo y tensión ante la interacción social. Pueden parecer tímidos, retraídos y manifestar infelicidad. Su interacción social no es agresiva, sino más bien pasiva o sumisa.
La importancia de identificarlos correctamente radica en que los procedimientos de intervención que pueden resultar eficaces para el TDAH “clásico” podrían no serlo tanto para el TCL. Por ejemplo, parece que los pacientes TCL se beneficiarían menos del tratamiento farmacológico con metilfenidato. De igual manera, parece razonable suponer que el abordaje psicológico cognitivo – conductual necesariamente no puede ser el mismo para aquellos niños que presentan problemas de conducta externalizantes e hiperactivos que para estos niños hipoactivos y carentes de motivación.

Algunos rasgos característicos del Tempo Cognitivo Lento.

En la lista a continuación se describen algunos de los rasgos que podríamos considerar más característicos del TCL:
  • Lentitud: comportamiento y pensamiento enlentecido. Procesamiento lento de la información.
  • Ensoñación excesiva, tendencia a soñar despierto. Parecen estar “como en las nubes”. Parecen “perdidos en sus pensamientos”.
  • Su estado de alerta es fluctuante. Pueden presentar mirada fija, ensimismada.
  • Tendencia al olvido y despiste,
  • Dificultades en la auto-organización y resolución de problemas. Manifiestan cierta confusión mental. Pierden la meta o el objetivo final en el curso de sus pensamientos.
  • Desmotivación. Parecen tener falta de energía, falta de impulso y falta de iniciativa. Apatía. Dificultad para mantener el esfuerzo en tareas sencillas.

Diferencias entre el Tempo Cognitivo Lento y el Trastorno por Déficit de Atención – Hiperactividad.

Por último, en la siguiente tabla se comparan las características del TCL y del TDAH más clásico, en particular se compara con el TDAH Hiperactivo y con el TDAH combinado.
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Referencias:

  • Tirapu-Ustárroz J, Ruiz-García BM, Luna-Lario P, Hernáez-Goñi P. Tempo cognitivo lento: una revisión actualizada. Rev Neurol 2015;61 (07):323-33
  • www.rehabilitamemoria.es

Etapas en la vida de las personas con TDAH


¿Por qué los niños con TDAH pueden mantener la atención con algunas tareas pero con otras parece que son incapaces?


Consejos para los profesores de alumnos con TDAH


miércoles, 16 de diciembre de 2015

¿Qué regalar a un niño/a con hiperactividad en Navidad?



Es habitual que los padres de niños con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) en Navidad se planteen qué tipo de regalos son más convenientes para su hijo/a. En el mercado existen multitud de propuestas que varían en función de las características y la edad del niño/a y la utilidad del producto. En el caso de los niños con TDAH, es importarte tener en cuenta ésto último, ya que los regalos navideños deben tener una doble función: por un lado deben ser un símbolo del resultado del comportamiento del niño/a (en función de los resultados de su conducta, actitud y esfuerzo académico) y por otro, deben tener un valor instrumental, de aprendizaje.

Otro aspecto importante a tener en cuenta a la hora de regalar a un niño/a con TDAH es el tipo de perfil del niño/a:
  • Si estamos ante un niño con un nivel de frustración elevado con una alta demanda de atención y/o bienes materiales, los regalos deberán equilibrarse y reducirse en número, con el fin de enseñar al niño el valor del objeto y la conformidad con lo recibido, a pesar de las peticiones y demandas excesivas.
  • Si estamos ante un niño/a solitario, tímido, poco expresivo, retraído o con dificultades en lainteracción social (como compartir, respetar turnos, cooperar con los demás, trabajar en equipo, etc.), el tipo de juegos que serían recomendablen serían aquellos que fomentasen el contacto ente iguales y la diversión colaborativa.
  • Si el niño/a presenta dificultades específicas en áreas cognitivas como el lenguaje, la memoria, el cálculo, la atención selectiva y/o sostenida, etc., encontramos variedad de juegos con los que además de divertirse, los niños pueden trabajar de forma colateral estas funciones cognitivas.




  • Juegos para mejorar las funciones cognitivas (atención, memoria, cálculo, lenguaje):
  • Laberintos: son juegos y actividades muy fáciles de encontrar y que por sus grados de complejidad, los podemos adaptar a diferentes niveles de complejidad. Encontramos desde laberintos muy sencillos, hasta realmente complejos, con los que podemos trabajar sobre la mejora de la atención en el hogar.
  • Puzzles: los encontramos para todas las edades y para todos los gustos. Es un juego genial para trabajar en familia, para mejorar la atención y la capacidad viso-espacial. 
  • Diferencias: otro juego genial, del que contamos con libros y materiales ya preparados y con diferentes niveles de dificultad según la edad del niño.
  • Ábaco: es una herramienta que ayuda al desarrollo del razonamiento lógico- matemático, mejora la agilidad en el cálculo y la representación visual de las operaciones matemáticas.
  • Lecturas: lecturas dinámicas, de aventuras, de completar historias, lecturas reflexivas... Estos libros además de caracterizarse por su gran poder motivador, ayudan a reflexionar, analizar, mejoran la ortografía, el lenguaje expresivo y la comprensión oral.

  • Juegos para mejorar la destreza psicomotriz,  creatividad y razonamiento lógico:
  • Manualidades: con ellos además de divertirse, los niños pueden desarrollar la psicomotricidad fina, la capacidad viso-constructura, seguir instrucciones, desarrollar la creatividad, etc.
  • Construcciones: ensartado de piezas y consecución de pasos son algunos de los aspectos que podemos trabajar con este tipo de juegos. Como antes, los encontramos para todas las edades y de muchas temáticas. En muchos de ellos se alcanza el éxito en un periodo corto de tiempo, por lo que también contribuimos a la mejora de la autoestima.
  • Damas, ajedrez, cartas: este tipo de juegos ayudan a desarrollar aspectos como planificación, reflexividad, organización interna, razonamiento lógico, razonamiento analítico, toma de decisiones, aspectos todos ellos fundamentales a trabajar en el TDAH. Al ser juegos en parejas, la persona cuenta con la ayuda y supervisión de un adulto que le guía y le enseña a pensar.
  • Artes plásticas: caballetes de pintura, plastilina, arcilla, cuadernos para colorear. Este tipo de juegos desarrollan la creatividad, las habilidades viso-espaciales, la expresividad emocional, la concentración y la psicomotricidad.

Este tipo de juego puede ser muy recomendable para mejorar aspectos como respetar turnos, conocer normas, la tolerancia a la frustración cuando se pierde, etc. Al ser juegos de parejas o grupos son recomendables para jugar entre hermanos o iguales con supervisión (los padres pueden desempeñar la función de mediador). Con estos juegos entrenamos aspectos funamentales de la competencia socio-emocional de los niños con TDAH: la tolerancia a la frustración (perder, respetar las reglas), la competitividad positiva, la diversión compartida (equipos) y la comunicación.
  • Juegos de mesa grupales: Los juegos de mesa son una de las opciones más conocidas. Los encontramos de intriga, de vocabulario, de cartas, de estrategia. etc. Existen tipos diferentes en función de los gustos e intereses del niño, así como adecuados a cada edad.
  • Juegos de expresión emocional: como las marionetas, los títeres, los disfraces, los teatrillos. A través de estas actividades dramáticas y plásticas contribuimos al desarrollo de las emociones y la expresividad de los niños.
Todos ellos son juguetes con los que los niños además de disfrutar de una actividad lúdica, reforzarán áreas deficitarias y potenciarán el desarrollo psicomotor.
Debemos recordar que de cara a un niño/a con TDAH, es importante:
  • Evitar juegos solitarios.
  • Evitar el sobreuso de las nuevas tecnologías (TV, ordenador, videojuegos, Wii, pantallas, teléfonos moviles).
  • No utilizar protagonistas que utilizan la fuerza y el poder para vencer.
  • Acabar con el mito: no hay juguetes de niños y de niñas. Los juguetes se deben mezclar y cada niño y niña debe jugar con juguetes "destinados a ambos sexos".
  • Proporcionar menos cantidad de juguetes y más calidad de juego en familia, mediante una buena comunicación lúdica y afectiva.
  • Combinar juegos de carácter meramente lúdico con juegos educativos.
  • El juego es una herramienta pedagógica irremplazable.
No debemos olvidar, que el contacto y apoyo familiar es indiscutiblemente primordial en los niños con TDAH, por ello, hay multitud de juegos que pueden entretenernos a todos y hacer que pasemos más tiempo y de mejor calidad, en familia.



Sara Ortega Tapia, Neuropsicóloga Clínica y Rocío Meca Martínez, Especialista en Pedagogía Terapéutica de Fundación CADAH.  (2014)

domingo, 6 de diciembre de 2015

Rompiendo mitos sobre el TDAH

  • Tener TDAH no debe ser un freno para conseguir una vida plena y de éxito.
  • El niño con TDAH no es menos inteligente que un niño sin tdah.
  • El TDAH no es falta de interés o de voluntad.
  • El alumno con TDAH necesita comprensión, paciencia y adaptaciones no significativas.
  • El TDAH no desaparece por sí solo; en la etapa adulta también se manifiesta.
  • El TDAH existe; no es una moda, no es un invento; no es una forma de etiquetar a niños difíciles.
  • El TDAH no se origina por la mala educación de los padres o la incompetencia de los maestros.