martes, 7 de noviembre de 2017

Tipos de medicamentos para el TDAH



Si su hijo ha sido diagnosticado con el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), puede que esté preguntándose sobre los medicamentos para tratar el TDAH en los niños. 

Existen diferentes clases de medicamentos para el TDAH. Ellos actúan en la manera en la que algunas partes del cerebro se comunican entre si. Esto puede ayudar a mejorar el estado de alerta, la memoria funcional y a reducir la hiperactividad. A pesar de que estos medicamentos ayudan hasta cierto punto a la mayoría de los niños que tienen TDAH, no ayudan a aproximadamente un 20%.

Las dos categorías principales de fármacos para el TDAH son los estimulantes y los no estimulantes. Estos medicamentos, así como otros fármacos que son menos utilizados, se describen brevemente a continuación.

Esta información puede ayudarlo a que prepare las preguntas que le quiere hacer al médico de su hijo. Una vez que su hijo haya tenido una evaluación minuciosa para determinar si tiene TDAH, usted y el doctor pueden decidir qué medicamento para el TDAH podría beneficiar a su hijo, si ese fuera la opción. Para más información, vea un gráfico que muestra cómo funciona la medicación para el TDAH en el cerebro.

Medicamentos estimulantes

Los estimulantes son los medicamentos más frecuentemente recetados para tratar a chicos con TDAH. Se han venido usado desde los años sesenta. Se encuentran entre los tipos de fármacos más estudiados que se usan en chicos y adultos. Los estudios afirman que usualmente son seguros cuando se toman en las dosis prescritas, y que funcionan bien en aproximadamente un 70% a un 80% de los casos.

Los medicamentos estimulantes actúan sobre un neurotransmisor (químico cerebral) llamado dopamina, el cual tiene una función importante en la motivación y también ayuda a controlar las respuestas motoras y emocionales.

Los efectos de algunos estimulantes comienzan en un lapso de aproximadamente 30 minutos luego de tomada la dosis. Otros tardan de 60 a 90 minutos en hacer efecto.

La dosis de un estimulante que será efectiva en una persona no está necesariamente relacionada con su edad, su peso o la severidad de sus síntomas. Está más bien relacionada con el grado de sensibilidad que tiene el cuerpo de la persona hacia un medicamento en particular.
Los estimulantes pueden ser de acción rápida, lo que significa que usualmente las pastillas se toman dos o tres veces al día. O pueden ser de acción o liberación prolongada, lo que significa que las pastillas usualmente se toman una vez al día.

Abajo se listan los tipos de estimulantes más comúnmente usados para tratar el TDAH. El año indica cuando fue aprobado por Food and Drug Administration (FDA), y el arterisco significa que están disponibles en la presentación genérica. Tenga en cuenta que las presentaciones genéricas están etiquetadas con el nombre químico del fármaco, no con la marca comercial.

Tipo metilfenidato

De acción rápida:

Ritalin (1955)*
Focalin (2001)*
Methylin solución oral (2002)*
Methylin  (2003)*

De acción o liberación prolongada:

Ritalin –SR (1982)*
Metadate-ER (1999)*
Methylin ER (2000)*
Concerta (2000)*
Metadate-CD (2001)*
Ritalin-LA (2002)*
Focalin-XR (2005)*
Parche de Daytrana (2006)
Quillivant-XR (2012)
Quillichew-ER (2015)
Aptensio-XR (2015)

Tipo anfetamina

De acción rápida:

Dexedrine (1976)*
Adderall (1960)*
ProCentra solución oral (2008)*
Evekeo (2012)
Zenzedi (2013)

De acción o liberación prolongada:

Dexedrine Spansules (1976)*
Adderall-XR (2001)*
Vyvanse (2007)
Dyanavel-XR (2015)
Si su hijo toma algún medicamento para el TDAH, es importante que usted colabore estrechamente con el médico para ajustar la dosis y la hora a la que su hijo toma el medicamento de manera que se ajuste a sus necesidades. Por ejemplo, algunos niños puede que necesiten una dosis de acción prolongada seguida de una dosis de acción rápida para funcionar a lo largo del día y a la hora de hacer la tarea escolar al llegar a casa.

Las compañías de seguros médicos a menudo solo cubren el costo de los medicamentos en su presentación genérica. Para muchos, las presentaciones de medicamentos genéricas funcionan tan bien como los de marca. Sin embargo, FDA ha reportado que dos de las tres versiones genéricas de Concerta no son exactamente iguales al producto que tiene un nombre comercial.

Para los niños que tienen dificultad para tragar pastillas, algunos de estos medicamentos vienen en cápsulas que se pueden abrir y espolvorear sobre una cucharada de comida como compota de manzana, yogurt o helado. Otros vienen en forma líquida. También están disponibles parches para la piel de metilfenidato.

Medicamentos no estimulantes

Los medicamentos no estimulantes pueden ser beneficiosos en algunos casos de TDAH. Son utilizados mayormente en niños que no responden a los estimulantes o si estos les producen efectos secundarios.
A diferencia de los estimulantes, los medicamentos no estimulantes funcionan aumentando la actividad de la norepinefrina en el cerebro. Este es un neurotransmisor, que como la dopamina, está relacionado con la atención. Sin embargo, a diferencia de los estimulantes puede tardar de 4 a 6 semanas en verse los resultados.

Strattera (2002)
Tenex (1986)*
Intuniv (2009)*
Kapvay (2009)*

En ocasiones también se usan medicamentos antihipertensivos en el tratamiento del TDAH. Estos medicamentos son usualmente recetados para tratar la presión arterial alta o hipertensión en adultos, pero se descubrió que en algunos casos también reducen los síntomas del TDAH, específicamente la hiperactividad.

Efectos secundarios de los medicamentos para el TDAH


Todos los tipos de medicamentos para el TDAH pueden tener efectos secundarios. Por lo general, los efectos son temporales y pueden mejorarse al reducirse la dosis o cambiando la hora a la que se toma el medicamento. Los estimulantes pueden causar pérdida del apetito, problemas para dormir, pérdida de peso e irritabilidad o aumento de la ansiedad. Strattera puede producir naúsea, vómitos y somnolencia durante el día. Tenex, Intuniv y Kapvay pueden causar somnolencia y mareo.
Aunque existía el temor de que los estimulantes podían atrofiar el crecimiento de los niños, investigaciones recientes sugieren que los estimulantes usualmente no afectan cuán alto finalmente será el niño. Sin embargo, en algunos niños los estimulantes pueden causar un ligero retraso en la tasa de crecimiento.

En todos estos medicamentos, los efectos secundarios suelen ocurrir solo cuando el fármaco está activo en el cuerpo. Efectos secundarios graves o muy poco comunes de los medicamentos para el TDAH incluyen problemas cardíacos en niños que ya tienen defectos cardíacos. FDA recomienda que los familiares colaboren con los doctores para asegurar que el niño tenga un examen médico minucioso y se revise su historia médica antes de que se le administre cualquier medicamento para el TDAH.

La mayoría de los efectos secundarios de los medicamentos para el TDAH no son graves, pero cualquier efecto secundario debe reportarse al médico de su hijo. Es crucial trabajar de cerca con el médico o el profesional que prescribe la medicación para determinar el medicamento y la dosis que funciona mejor en su hijo. Este pendiente de cualquier señal de que la medicación de su hijo necesita ser ajustada, y hable con el médico si hay algo que lo preocupa.

Terapias combinadas: Medicamentos y actividades

Los medicamentos pueden ayudar a controlar los síntomas del TDAH, pero no son una “cura”. Si un chico deja de tomar su medicación, los síntomas volverán. Los expertos usualmente recomiendan una combinación de medicamentos y terapia conductual. Esta forma de terapia enseña estrategias a los padres y los maestros como el uso de recompensas y consecuencias para ayudar a los niños a reemplazar conductas negativas con positivas.
Si decide que su hijo tome medicamentos para el TDAH, prepárese para usar el método de ensayo y error. Puede tomar tiempo encontrar el medicamento adecuado o la dosis correcta. Observe a su hijo y pregúntele cómo se siente con el medicamento. Manténgase en contacto con el doctor y los otros profesionales de la salud que atienden a su hijo para encontrar la mejor solución para él.

Fuente: www.mundotdah.com

martes, 5 de septiembre de 2017

Vuelta al cole: trucos para empezar con buen pie



Los primeros días de colegio, guardería o de escuela infantil pueden resultar un poco caóticos: al empezar el coletoda la familia tiene que cambiar de horarios y pasar el periodo de adaptación. Y además, los necesitan acostumbrarse al cambio de rutina, a sus compañeros, a su profe, al aula nueva...

Las primeras semanas es importante contar con más tiempo del necesario para levantarse, asearse, vestirse, desayunar, llegar al colegio o a la escuela infantil… Las prisas hacen que nos estresemos… ¡Y unos padres estresados no ayudan nada a los peques para empezar el curso con buen pie!
Por eso, una buena idea es que papá y mamá adapten su horario al ritmo escolar. De lo contrario, acabarán por agotarse y será inevitable que se enfrenten al día con poca paciencia y mal humor. Y eso, al final, repercute en los niños.
Estos trucos os ayudarán a un aterrizaje mucho más suave.
Sugerencias para una vuelta al cole feliz

  • Déjalo todo el listo por la noche. Prepara todo lo imprescindible la noche anterior: el uniforme o la ropita que el peque se va a poner y/o a llevar al cole, la mochilas, la botellita de agua, el almuerzo de media mañana… Así se evitan prisas innecesarias nada más levantarse y es más fácil salir a la hora prevista.
  • Pon el despertador media hora antes. Hasta que nos acostumbremos a las nuevas rutinas y al ritmo escolar, si contamos con un tiempo de margen, la vuelta a a la rutina será mucho más relajada.
  • Visitar antes el cole. Lo ideal sería poder conocer su clase, e incluso a su profesor y a algunos de sus compañeros, antes de empezar. Si no, un paseo por los alrededores del colegio ayudará al niño a verlo como un sitio familiar.
  • No llegar tarde el primer día. Es preferible salir un poco antes de casa para hacer el trayecto sin prisas, poder aparcar si se va en coche, tener el tiempo suficiente para una despedida adecuada de nuestro peque y que éste pueda entrar a clase con el resto de los compañeros para hacerle más agradable el momento.
  • Haced el periodo de adaptación. Aunque sea un esfuerzo para los padres, al niño le ayudará a llevarlo mejor, sobre todo si está empezando en la escuela infantil o va al cole sin pasar por la guardería. Siempre que se pueda compatibilizar con las obligaciones laborales de los padres, es preferible que la incorporación sea progresiva. Así el choque no es tan brusco y asimilan mejor la nueva situación. En el caso de los más pequeños conviene que, durante los primeros días, los padres les acompañen en el aula un ratito.  Las aulas están preparadas para hacer este período más fácil a los niños. El ambiente de la clase es acogedor y se programan actividades en las que se cuida el aspecto afectivo.
  • Llevar su objeto de consuelo. El peque se sentirá más tranquilo si va acompañado a clase de su muñeco o juguete favorito (eso sí, hay que preguntar antes en la escuela o en el colegio, porque en algunos no les dejan llevar juguetes de casa).
  • Transmite seguridad. Explicarle lo importante que es hacerse mayor y lo bien que lo está haciendo. Algunos padres no llevan bien los primeros días de cole, pero es importante no contagiarle nuestros miedos.
  • Recoger al niño con una sonrisa. Aunque papá y mamá hayan tenido un día duro de trabajo, el peque lleva esperando muchas horas el momento del reencuentro.
  • Pregúntale qué tal le ha ido. Hay que saber cómo le ha ido el día, pero sin agobiarles con infinidad de preguntas. Además de lo que nos cuente su profe, siempre hay que tener en cuenta las impresiones del niño.
  • Ten paciencia. Empezar el cole es un cambio importante, es normal que esté algo más nervioso y se le note al principio algún que otro cambio de carácter.
Fuente: www.unamamanovata.com

jueves, 25 de mayo de 2017

Las vidas de Mario


 El conocimiento, la comprensión y el apoyo del entorno son esenciales para que los niños y niñas con TDAH desarrollen una vida plena.
www.lasvidasdemario.com



viernes, 19 de mayo de 2017

¿Son beneficiosos los spinners para niños con TDAH?

Repentinamente, ha surgido un juguete de moda que se llama spinner o fidget spinner. Este aparato está compuesto por un rodamiento central unido con otros rodamientos de tal manera que, cuando se hace girar, la inercia lo mantiene en movimiento más tiempo del que, en principio esperaríamos.
Su éxito es muy reciente y, en España, no he visto que haya sido relacionado con el TDAH, pero en Estados Unidos Amazon anuncia los spinners como aparatos útiles para la ansiedad, el TDAH, la concentración o el autismo. La web romper.com va más allá y afirma que la investigación muestra cómo los spinners aumentan la atención y la concentración y se pregunta qué tipo de spineers son más útiles para el TDAH, ¿los monocromo o los estampados?

¿Existe realmente investigación que indique que este tipo de aparatos son recomendables para los alumnos con TDAH? Pues si la hay, no la he encontrado. Además, siendo una moda tan reciente, sería extraño que se hubieran realizado publicaciones científicas sobre el tema ya que plantear, realizar y publicar una investigación es un proceso que dura varios meses, a veces hasta más de un año.
Algunos reportajes o noticias sobre los spinners que mencionan investigaciones acerca de sus beneficios citan estudios como el de Sarver et al. (2015) sobre la posibilidad de que la hiperactividad sea un mecanismo compensatorio, que ya fue comentado en el blog, el estudio de Artanto et al. (2015) sobre la relación entre movimiento y control cognitivo o alguno de los estudios, recientemente comentados, sobre los beneficios del ejercicio físico en el TDAH.
Lo que sucede es que en esas investigaciones no se utilizaron spinners. Lo que hicieron fue medir el movimiento corporal de los participantes con cámaras o acelerómetros o comparar a grupos que hacían deporte o actividad física regular con otros que no, pero no se les entregaba ningún dispositivo con rodamientos para manipular.
Al jugar con un spinner es el aparato el que se mueve, más que el alumno que lo utiliza. En una consulta de Live Science a Mark Rapport, uno de los autores de los estudios citados anteriormente, este afirmó que probablemente, los spinners actúen como distracción más que como ayuda a la concentración del alumnado con TDAH. Según este investigador, para utilizarlos no se requiere actividad motriz gruesa, que es la que parece incrementar la activación de las áreas cerebrales responsables de mantener la atención y, por otra parte, los spinners son una distracción visual.
En resumen, los fidget spinners pueden ser un juguete más o menos interesante, pero considerar que la investigación respalda su uso para ayudar a la concentración del alumnado con TDAH es extralimitarse, ya que los estudios que han encontrado una relación positiva entre actividad física y funcionamiento cognitivo han medido un tipo de movimiento más grueso o intenso.
Fuente: educaciontdah.wordpress.com